lunes, agosto 07, 2006

Bitácora de un suicidio

Busqué entre la enmarañada complejidad de aquel bolso lleno de departamentos. La exigüidad del farol en la cera de enfrente no ayudaba mucho y mi tacto llevo a cabo la labor. Entre cosas de distinta dureza, toque las insiciones del frío e irregular metal.

Abrí la puerta despacio, el chirrido de piezas oxidadas rompió la sensación de complicidad. Me asome antes de entrar, quizás solo para hacerle el juego a esa misteriosa noche sin luna, o quizás como una burla inconciente a la soledad de aquel lugar que podía sentirse en el ambiente, en el orden, en el polvo, en la frialdad.

Deslicé mi índice por el cristal de una mesa de pared, dejando una estela despojada de la gruesa capa de polvo que hacia áspera la superficie del cristal. Una fotografía yacía tumbada, cubierta por la misma capa que unificaba todo lo que había en aquella mesa estrecha. Recorrí los bordes del portarretrato de madera, mi tacto estaba listo para algo tosco, pero me sorprendió la suavidad de aquella madera; limpié un poco el polvo con mi pañuelo y lo acerqué a mi rostro, el olor era inconfundible, la madera era Sabina, que es la madera en que debería enmarcarse todo buen recuerdo.

Una brisa helada me recordó que la puerta estaba abierta, mire hacia la calle y vi que la luz se detenía justo antes de la puerta, como si temiera entrar a aquel lugar, a aquel limbo donde el tiempo parecía haberse desatado en toda su infinitud.

Me acerque a la puerta e invite la luz, pero era imposible, el único farol que alumbraba desde la calle era muy pobre. Cerré la puerta y recorrí las paredes hasta encontrar el interruptor. La luz parpadeo por unos segundos, como resistiendo la presión de la oscuridad que parecía absorberla.

Ni el menor ruido interrumpía la inquietante calma del lugar.

Todo se mezclaba y, en las cosas, subyacía una intención de dar al lugar aquella aura en la que solo un verbo podía ser conjugado: Soledad.

Recordé el portarretrato y volví a la mesa para observar la foto: estaba allí rodeado de su familia, de su gente, de amigos. Y toda esa felicidad que había quedado congelada en esa foto era la antitesis de su realidad actual.

La noticia del día anterior me hizo salir repentinamente de mi letargo interior; deje de invernar para darme cuenta de que verdaderamente se había extinguido su luz. Y me pareció que fue ayer el día en que redecoraba esta habitación… todo estaba intacto.

Meses atrás me había llamado para pedirme auxilio, pero yo también había decidido estar sola, aunque mi situación fue siempre manejable, y hasta hoy entiendo la desesperación exasperante en que expiró. Todos lo conocían, el conocía a todos, solo que nunca termino de callar. Cada vez las palabras se extinguían a flor de labios, porque nadie era como el. Por que todos eran diferentes. ¡que riesgoso era aceptarlo! Que riesgoso es aceptar que no todos somos iguales.

Apagué la luz y a tientas repose mi cuerpo en la cama.

La oscuridad se sentía pesada sobre mi cuerpo, todo era consumido por la negritud, la ausencia completa de color me hizo sentir en medio de la nada, estando justamente en el centro de aquella enorme ciudad. La horrible sensación de estar cayendo perdida en aquel luto frió y eterno me hizo sentir un horrible miedo. Salí, encendí la luz. Cada minuto de aquella noche rogué por que saliera el sol. Los objetos inánimes no representaban compañía y la luz parecía que estaba siendo tragada cada vez mas rápidamente, el frío me llegaba a los huesos.

No soporté más. Salí. En esa larga noche, solo el farol y yo en la acera de enfrente.

Así fueron sus ultimas noches, largas, solas, frías…

Así fueron los últimos años de su vida; su vida de centro de ciudad que tanto había anhelado desde aquel pueblecito viejo. Así fue su carrera profesional en la universidad que sus padres deseaban. Así fue estar en el medio de todo y sentirse en el medio de la nada.

Así fue como decidió que muerto por lo menos estaría acompañado de gusanos.

2 comentarios:

  1. Anónimo9:37 p. m.

    no se por que $%&/%& soy el primero en comentar si esto tiene tanto tiempo, pero aqui voy......
    espero q esto no sea real porque es muy triste, sin embargo se que contiene algunos elementos que si lo pueden ser porque te conozco. sabes algo... esto puede servir como consejo o mensaje, tiene cualidades para un guion, piensalo!!!

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  2. Anónimo3:08 p. m.

    que gusto me da el que continues usando este medio, estoy totalmente de acuerdo en que es uno de tus mejores , recuerda que esto es algo que se deve cultivar si ya no sueñas, si no das pie a dejar volar tu imaginacion no tienes mas nada que decir y ya no tendras nada mas que cuestionarte y ya no tendremos la maravillosa oportunidad de caminar por esos espacios imaginarios o reales que nos regalas cada vez que logras plasmar toda esa inquietut.

    la tia

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