jueves, enero 25, 2007

Taciturno I


Taciturno I

La tarde Huele a nostalgia.
Huele a un niño sentado a mi lado en la universidad frente a la facultad.
Huele a un amigo; a la brisa fresca moviendo metiéndome el pelo en la boca y a mi mano alejándolo de allí.

La tarde huele a que pronto no estaré aquí.

Puedo escuchar en el platanar las hojas anchas acariciándose mutuamente; puedo sentir el rose.

Hay mosquitos en mi cama y hay soledad, hay una tarde sin energía eléctrica con un rayo de luz que dibuja mi sombra sobre el papel.

La tarde huele a versos y papeles, a tinta nueva.

Puedo imaginar fotos borrosas de cuerpos desnudos y manchados de sexo. Puedo sentir el deseo.

Hay recuerdos en mi mente de nostalgia taciturna.

La tarde huele a ti. Creo que me hace falta verte.

Puedo soñar otra tarde como esta cuando ya no este, sintiendo nuevamente la nostalgia de rose y del deseo entre otros papeles y otros versos.



Jueves 20 y pico de enero 2007, 4:07 p.m.